Getsemaní: La oración de Jesús en el huerto y el inicio de su Pasión

En la noche del Jueves Santo, tras el eco de la Última Cena, Jeús de Nazaret, buscó refugio. Getsemaní fue el lugar elegido, un rincón situado al pie del Monte de los Olivos, frente a las murallas de Jerusalén. Allí, donde la ciudad duerme y el silencio pesa, comenzó el drama.

El nombre Getsemaní proviene del arameo Gat-Šmaním, que significa “prensa de aceite”. No es casualidad. En ese lugar, las aceitunas eran trituradas para extraer su esencia; esa noche, sería la humanidad de Jesús la que pasaría por la prensa del dolor y la entrega.

Jesús de Nazaret orando ante un olivo milenario bajo la luz de la luna en Getsemaní,

¿Qué ocurrió durante la oración en Getsemaní?

Jesús, sabiendo que su hora se acercaba, se apartó para hablar con el Padre. Mientras Pedro, Santiago y Juan caían rendidos al sueño, Él se enfrentaba a la soledad más absoluta. En esa oración en Getsemaní, manifestó la súplica más humana:

«Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» (Lucas 22:42)

Fue un combate entre el miedo y el amor. Durante ese instante de agonía, el evangelista Lucas —médico de profesión— registra un detalle sobrecogedor: Jesús sudó sangre.

Este fenómeno, que hoy la medicina llama hematidrosis, es la manifestación física de un alma rota por la angustia.

La hematidrosis: cuando el cuerpo siente el peso del mundo

La hematidrosis ocurre bajo un estrés emocional insoportable. Los capilares se rompen y la sangre se mezcla con el sudor, escapando por los poros.

En Getsemaní, Jesús no solo tembló ante la muerte inminente, sino que cargó con el peso espiritual de cada uno de nosotros. Su divinidad no anuló su carne: sintió el frío, el estremecimiento y el miedo.

Getsemaní y el inicio de la Pasión

Es en este huerto donde da comienzo formalmente la Pasión. Tras la oración, llega el beso de Judas y el estrépito de los soldados. Jesús no huye; da un paso al frente y se entrega.

Este arresto en Getsemaní dio paso a un proceso que muchos juristas definen como un juicio injusto e ilegal.

Según las leyes judías de la época, no se podía juzgar a nadie de noche ni sin testigos válidos.

El juez José Raúl Calderón, en su obra «Proceso a un inocente«, detalla cómo se pisotearon las garantías legales de aquel hombre que solo predicaba amor.

Como diría el poeta Khalil Gibrán: «Detrás de la noche más oscura, siempre está la promesa de un espléndido amanecer». Getsemaní fue esa noche oscura, el paso necesario para que la luz volviera a brillar.


«Este momento en el huerto fue solo el principio; puedes descubrir el desenlace en nuestro artículo sobre la Pasión de Cristo y su impacto en el cine

«Si quieres profundizar en cómo continúa este relato, te invito a recorrer la guía clara sobre qué se celebra cada día de la Semana Santa.«

1 comentario en “Getsemaní: La oración de Jesús en el huerto y el inicio de su Pasión”

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